Más valor para el Mejillon chileno

Adolfo Alvial Muñoz

Director regional CORFO Los Lagos

 

El Programa Estratégico Regional (PER) para la Industria Mitilicultora  ha implementado una serie de acciones para incentivar el consumo de mejillón chileno en el mercado nacional articulando de manera sólida el trabajo público-privado detectando oportunidades de negocio de alto potencial, generando un mejor entorno para la productividad, la innovación y el emprendimiento nacional. En febrero de este año se realizó el Día del Mejillón chileno en Calbuco y Castro, con un público superior a 3 mil personas, donde se puso en valor este producto 100% regional. El PER ha enfatizado la difusión de las propiedades nutricionales y gastronómicas del mejillón chileno, destacando estas características en frases radiales, videos promocionales de recetas, cocina interactiva y participación en eventos gastronómicos donde el mejillón ha sido el protagonista.

 

Es destacable la activa participación público-privada del Programa Estratégico Regional, ya que a su directorio pertenecen asociaciones gremiales, empresas productoras, entidades gubernamentales y la academia, quienes han trabajado cooperativamente en la discusión, análisis y concreción de iniciativas y proyectos que tienen como objetivo potenciar toda la cadena productiva de la industria mitilicultora, desde la semilla hasta el plato. Esto se ha hecho  reconociendo el valor regional que tiene este sector productivo y las necesidades que presenta. Este trabajo conjunto tiene el fin de reforzar la mitilicultura como una actividad acuícola de alta importancia en la Región de Los Lagos.

 

Prontamente, se realizará el lanzamiento del Centro de Certificación de Competencias Laborales del sector mitilicultor, que tiene por objetivo certificar las competencias y habilidades de los trabajadores, mejorando su movilidad laboral. El Centro de Extensionismo Tecnológico para una Mitilicultura Sustentable busca convertirse en puente entre las Mipymes de mitilicultura con aquellas entidades y organismos que pueden entregar soluciones y propuestas de mejoras para acortar brechas competitivas, apoyando el mejoramiento de su productividad.

 

Adolfo Alvial Muñoz

Director regional Corfo – Los Lagos

LA CULTURA DEL MONO PORFIADO

 

A lo largo de su historia, Chile ha sido castigado frecuentemente por terremotos, maremotos, marejadas, erupciones volcánicas, temporales, aluviones, sequías,  y fenómenos de mareas rojas, entre otros. La lista es larga, y varios de estos fenómenos naturales tienden además a hacerse más intensos y frecuentes, bajo  un cambio climático muy evidente. Los chilenos nos sentimos orgullosos de nuestra capacidad de salir adelante una y otra vez de los efectos de estas catástrofes, poniéndonos de pié en cada dura circunstancia. Somos como monos porfiados, los golpes solo nos tumban  transitoriamente, pero allí estamos de nuevo, esperando el próximo golpe inevitable para levantarnos otra vez. Apostamos a reconstruir rápida y eficazmente, pero escasamente a anticipar los desastres naturales y prevenir sus consecuencias. Y esta mirada tiene  consecuencias colaterales  en nuestra conducta económica, social y politica. Hemos actuado en forma cortoplacista y oportunista, explotando intensivamente los recursos naturales en fases de bonanza, porque mañana nadie sabe; hemos construido una institucionalidad reactiva, y lo que es más serio, le hemos puesto escasas fichas a la generación de ciencia y tecnología que nos permita anticipar, generar alerta temprana y tomar mejores decisiones sobre estas catástrofes. En vez de apoyar la generación de bases para una política de Estado que nos permita convivir con este entorno dramáticamente variable, hemos visto el esfuerzo mezquino de algunos de buscar culpables, centrados en la minucia y no en las fallas que hemos arrastrado desde siempre. Estas son circunstancias en las que se pone a prueba la grandeza de los liderazgos para que efectivamente se sumen con generosidad y propuestas concretas a la tarea de superar la conducta del mono porfiado, evitando costos en vidas humanas y patrimonio cultural y natural que, en algunos casos recuperaremos dentro de muchos años y en otros, nunca.

CAMBIO CLIMÁTICO Y ECONOMÍA

El aumento de la temperatura globalse acelera y magnifica con la emisión de gases de efecto invernadero, imponiendo la necesidad de controlarlos, incentivar el desarrollo de energías renovables, proteger fuentes de agua y desarrollar medidas de protección ante el aumento de catástrofes climáticas. Ciertamente este proceso global requiere de una respuesta global, la cual compromete la cooperación internacional. La inminencia del proceso exige esfuerzos de adaptación con impacto sobre la economía en diversos sentidos. La prioridad de protección de la vida humana deberá poner acento entre otros, en la identificación de zonas de riesgo por fenómenos naturales, gestión del agua y en la anticipación de riesgo de nuevas enfermedades y epidemias. Asimismo, deberá priorizarse el diseño y construcción de infraestructura y equipamiento.Estas presiones significarán la necesidad de canalizar recursos a obras que permitan prevenir, anticipar y aminorar los efectos de estas situaciones nuevas en obras públicas, patrimonio natural y servicios de salud pública, como políticas de largo plazo y más allá del plazo de una administración.

Esto significará ajustes en los sistemas y equipos de cultivo y explotación, así como en la necesidad de incursionar en nuevos productos y mercados. El turismo disfrutará de períodos más prolongados de “buen tiempo” y muy probablemente acompañado de un aumento del segmento sol y playa, hasta hoy de importancia menor en la región. El consumo de energía para calefacción tendrá una disminución y con él la demanda de la leña, que cuando no es de calidad tiene efectos severos sobre la calidad del aire. Se puede advertir que este conjunto de cambios trae desafíos, pero también oportunidades, que mientras mejor se anticipen, permitirán un mejor tránsito hacia el nuevo tiempo, contrarrestando las amenazas y aprovechando con inteligencia e innovación los beneficios esperables de algunas de ellas. La creación de la Agencia Nacional del Cambio climático impulsada por el Gobierno es una buena noticia, que debería también extenderse a las diversas regiones, dada la diversidad de ambientes y realidades que caracterizan a nuestro país, y que exigirán medidas y adaptaciones de carácter fuertemente regional.

MÁS ALLÁ DE LA CONTINGENCIA

Solemos vivir inmersos en las urgencias, en soluciones de corto plazo para problemas que demandan soluciones de mayor alcance y visión de futuro. No miramos el resto del país y el mundo, nos miramos el ombligo en discusiones menores y hasta indignas. Pero hay una ciudadanía que quiere oportunidades para crecer, aspira a nuevas herramientas para una mejor calidad de vida, que tiene otros componentes que hace un par de décadas. La pobreza tiene otro rostro, y expresa una desigualdad enorme en términos de oportunidades. ¿Cuánto de nuestra discusión se enfoca en los desafíos de un mundo globalizado y en cambio vertiginoso que influencia nuestra región y su gente?¿Nuestros niños y jóvenes reciben una educación alineada con las nuevas tecnologías de información y sus proyecciones? ¿Están al día en las perspectivas de la realidad virtual y del desarrollo de la inteligencia artificial y la robóticapara utilizarlas en beneficio de una mejor sociedad, en formación de capital humano, en mejor uso de nuestros recursos humanos y naturales? ¿Visualizan ellos y nuestros líderes la proyección de estas capacidades para enfrentar el cambio climático, los desafíos y oportunidades de una sociedad más diversa e inclusiva, la promoción del crecimiento de actividades e industrias limpias y sostenibles, que dignifican el trabajo y permiten el desarrollo integral de la persona humana?. La respuesta la constata usted mismo en lo cotidiano.

Demorar el cambio en la calidad de nuestra discusión, en el modo de relacionarnos y en disputas de poder por el poder, favorece la polarización y el conflicto, debilita nuestra proyección de futuro y nos sumerge en un pesimismo y desconfianza colectiva, entendible, pero indeseable. Debemos  hacernos cargo del presente y futuro de nuestra región, no permitiendo la degradación de su patrimonio urbano, rural, cultural, y las capacidades para que haya inversión, productividad e innovación para un crecimiento sostenible, con las herramientas y las tendencias de las aspiraciones de una sociedad en cambio, que privilegia todo lo que tenemos: lugares de ocio, recreación y experiencias únicas y seguras, alimentos naturales, diversos y de calidad, diversas fuentes de agua y energías renovables, y lugares para vivir, crear, e innovar, con gran calidad de vida, como pocos en el planeta. No debemos ser reconocidos en el país, debemos ser reconocidos en el mundo y tenemos los recursos y la oportunidad para lograrlo. Nos falta enfocarnos seriamente en esta tarea, en la que autoridades, parlamentarios, líderes de opinión, medios, universidades, todos, tenemos la obligación de avanzar en esta mirada de futuro, más allá de las contingencia, que siempre merece atención pero no para hacer de ella la habitualidad. Si queremos sostener los esfuerzos que el Gobierno, Corfo y otros organismos de fomento han iniciado en innovación, emprendimiento, educación técnica y ambiental, industrias creativas y plataformas de apoyo potentes en la región, se necesita la fuerte compañía de un clima que no confunda lo urgente con lo importante.

CRECER DE MANERA SUSTENTABLE INVERTIR MAS Y EN MEJOR EDUCACIÓN

Nuestra región, como todos los territorios y comunidades tiene el desafío de ampliar sus oportunidades económicas de cara al futuro. Seremos más, demandaremos más servicios y productos, habrá presión por mejores ingresos y calidad de vida, y además aspiraremos a resolver nuestros problemas sin el centralismo exacerbado de hoy, que nuestro Gobierno busca terminar. Pero eso se construye con nuevas condiciones, de recursos humanos, de inversión y de actividades económicas donde tenemos ventajas comparativas. Veamos cómo. En el mediano y largo plazo la formación de más y mejor capital humano en le región es una condición basal para generar y sostener esas nuevas oportunidades, que en la economía moderna demandan mejor formación y sofisticación de técnicos y profesionales. Hay que invertir en más y mejor educación regional, integral, pertinente, prospectiva, especialmente en una región que tiene evidentes debilidades comparativas. Debemos tener planes de atracción de talentos, con una visión de respeto por la cultura y el medio ambiente,que ayudan a cerrar más rápidamente la brecha de contar con capital humano calificado. Se está fortaleciendo con gran celeridad un potente ecosistema de innovación y emprendimiento, con co – works, incubadoras, aceleradoras, redes de mentores, centros de desarrollo de negocios, ONG´s educacionales, Universidades e Institutos tecnológicos, todos empujando coordinadamentehacia la generación de más emprendimiento y emprendedores y de mayor innovación en las industrias regionales, para que alcancen mayor competitividad y abran más oportunidades de trabajo de calidad.

Convirtamos el muro en un peldaño

La frase se inspira en una expresión Rainier María Rilke y es un estímulo a mirar la adversidad como una oportunidad. Es lo que hemos hecho y debemos sostener en nuestra región, históricamente golpeada por enormes catástrofes naturales, como el terremoto de más alta intensidad registrado en la historia de la humanidad, erupciones volcánicas de alta magnitud, períodos de sequía, con consecuencias de incendios, que arrasaron pueblos enteros, y más recientemente floraciones algales nocivas que han afectado económica y socialmente a nuestras comunidad. En todas las circunstancias, nuestra gente, supo salir adelante, generando una cultura y una forma de enfrentar y vencer la adversidad. Dicen queno hay buen marinero sin que enfrente un temporal.

Cuando hizo erupción el volcán Calbuco, algunos vieron sólo calamidad especialmente para el turismo en verano. En escasos meses, todo estuvo preparado para recibir a los turistas y a una importante conferencia mundial de turismo aventura. El turismo creció gracias al apoyo del Gobierno todo, a través de instituciones regionales de emergencia, obras públicas y vivienda, salud, fomento, provinciales y municipales, y ciertamente de los propios vecinos y empresarios del territorio afectado. Lo importante era creer y trabajar juntos. Hoy enfrentamos dos floraciones algales que han causado cesantía y detrimento económico para la mitilicultura y la pesca artesanal.

Nuevamente, la acción de los propios afectados, no sólo está permitiendo salir adelante en el corto plazo, sino estableciendo planes que ayuden a generar estrategias que mitiguen fenómenos como estos y abran otras oportunidades productivas, a quienes necesitanurgente recuperar sus ingresos. Nada es perfecto, lo importante es poner acento generoso en buscar y aplicar soluciones. No ayuda la descalificación, no ayuda la búsqueda de protagonismos miopes. Lo que si ayuda es escuchar, ver, entender, abrir la cabeza y el corazón para buscar los caminos para salir adelante e identificar otras alternativas. Confío que una vez más, la adversidad nos hará aún más fuertes, y veremos frutos importantes.

INNOVACIÓN SOCIAL: NECESARIA Y OPORTUNA

A través de la innovación social, una iniciativa de negocio o actividad sin fines de lucro, busca que grupos de la población puedan acceder a servicios  o productos necesarios que no tienen disponibles o que si los tienen, puedan acceder a ellos a precios alcanzables.  Asimismo, la innovación social busca también resolver problemas de interés común, como el uso sostenible de recursos naturales o culturales y su puesta en valor, con beneficio actual y proyectado para la comunidad.

Mirando  nuestra región, ejemplos de servicios y productos ausentes y necesarios son el agua, la electricidad y la conectividad en pequeñas islas y poblados rurales, o la sustitución del petróleo por otras fuentes de energía más baratas y menos contaminantes en muchas comunidades. Hay diversas carencias, a veces invisibles, y que bajo crisis como la actual, quedan en dramática evidencia, reclamando urgente atención. Por esta razón, Corfo y el Gobierno regional, con apoyo del CORE, han lanzado un programa regional de innovación social, uno de los pioneros en el país y que ya ha pasado su fase de diagnóstico, realizada por NESIS de la U. de Chile. En esta etapa se identificaron como desafíos prioritarios de la región: la educación y capital humano y el medio ambiente y los recursos naturales. Desde la propia población, se estimó que el mejoramiento de los niveles de formación de capital humano es fundamental para lograr mayores contribuciones con pertinencia al desarrollo regional y mejorar la calidad del trabajo y las remuneraciones de la población. Por otro lado, se consideró de alta importancia el desarrollo de soluciones para el uso sustentable de los recursos naturales que dispone la región, pero con valor agregado y respeto por el medio ambiente y las comunidades.

Para recibir ideas y generar un diálogo dinámico y colaborativo, se estableció una plataforma web www.loslagosinnovaciónsocial.cl que ya cuenta con alrededor de 150 ideas y más de 300 suscriptores. Todos allí trabajan con generosidad para mejorar iniciativas que podrán transformarse en proyectos, cuya primera fase será el desarrollo de prototipos, con co – financiamiento del 80%  y tope de 40 millones de pesos para su ejecución, venciendo las postulaciones el 12 de agosto. Nuestra región ha vivido recientemente circunstancias difíciles que han afectado a grupos importantes de la población. Necesitamos poner toda nuestra creatividad y esfuerzo para desarrollar servicios y productos innovadores que abran oportunidades y permitan resolver los problemas que se han generado bajo el nuevo escenario, permitiendo que la gente pueda cubrir sus necesidades y ampliar sus opciones de futuro.

DIALOGO Y SOLIDARIDAD

El inusual fenómeno de dos proliferaciones sucesivas del fitoplancton,intensas y extensas, acompañados de condiciones meteorológicas y oceanográficas extraordinarias y de gran escala,  afectó gravemente a pescadores artesanales, procesadores, feriantes, cocinerías, pequeños productores y trabajadores acuícolas y a un importante sector del comercio y el turismo de nuestra región. El fenómeno tuvo repercusión económica inmediata sobre estas actividades y desnudó su fragilidad ante estos eventos, que constituirán un riesgo latente con el que tendremos que convivir. Las Mesas de trabajo establecidas entre nuestro Gobierno y la pesca artesanal, han abordado medidas para mitigar los efectos inmediatos y también acciones conducentes a diversificar y agregar valor, en forma congruente con la identidad, cultura y vocación productiva de nuestra gente de mar. Por designación del Ministro Coordinador, Luis Felipe Céspedes he asumido la Secretaría Ejecutiva que coordina las acciones necesarias para el cumplimiento de los acuerdos firmados, con el respaldo del Intendente y del Gobierno regional, así como de la Dirección Zonal de Pesca y acuicultura, siguiendo la firme voluntad de nuestra Presidenta Michelle Bachelet. Juntos: servicios públicos, pescadores artesanales y demás grupos afectados, con decisión, generosidad y diálogo, hemos ido ejecutando y corrigiendo los mecanismos previstos para superar una compleja crisis de carácter mutlidimensional, con componentes ambientales, sociales y multisectoriales. Consecuentemente, además de la urgencia, nos hemos hecho cargo de las legítimas aspiraciones de nuestras comunidades en la mirada de mediano y largo plazo. En medio de un ambiente de diálogo y respeto que aprecio y agradezco, particularmente cuando hay tanta y urgente necesidad, hemos dado pasos, no exentos de dificultades, para ir normalizando las actividades sin renunciar a las tareas de futuro que nos permitan enfrentar en mejor forma estos eventos y la materialización de los sueños de una pesca artesanal y comunidades indígenas costeras, que quieren diversificarse pero, como lo señala un dirigente, “sin salir del mar”. En esa perspectiva, estamos generando un primer impulso en fomento productivo para apoyar a los pequeños emprendedores y micro empresarios de las zonas afectadas y a la vez, que estableciendo canales para sostener a futuro una relación mucho más cercana y aplicando instrumentos adecuados a su realidad para esencialmente ampliar su matriz productiva. Los impactos del fenómeno de la marea roja, han sido sin duda menos visibles que los de otras lamentables catástrofes, como terremotos, maremotos y aluviones en Chile, sin embargo han generado también una acción solidaria de compatriotas que entienden el drama de la fuente de trabajo amenazada para un grupo social y económicamente tan importante Gradualmente vamos saliendo de la emergencia, pero la solidaridad es todavía necesaria, ahora para retomar el consumo de los productos de la pesca, avalados por la certificación de la autoridad sanitaria. También esperamos la llegada de visitantes y turistas. Ya estamos listos para recibirlos con una oferta escénica, cultural y gastronómica única. Los necesitamos, tanto como ellos a nosotros, que hemos cuidado ambiente y tradiciones para compartirlos con quienes nos visitan desde distintos puntos de Chile y el extranjero.

 

 

 

 

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